Más Allá De La Conducta Comprendiendo Lo Que Mi Niño Comunica

Una conducta disruptiva es cualquier comportamiento que interfiere con el aprendizaje, la convivencia o el desarrollo de las actividades diarias, ya sea en el aula, en el hogar

Estas conductas no aparecen de forma repentina ni porque sí. Siempre tienen una razón y cumplen una función. Son, En nuestro caso de alguna manera o una forma de comunicación.

Cuando mi niño no cuenta aún con esas habilidades necesarias para expresar lo que siente, lo que necesita o lo que le molesta, su cuerpo y su conducta hablan por él. Por eso, detrás de una conducta suele haber una emoción intensa, una necesidad no satisfecha o una dificultad que no logra expresar con palabras.


¿Cómo se manifiesta una conducta disruptiva?

Puede presentarse de muchas formas, entre ellas:

Estas conductas afectan el día a día en la escuela y en la vida cotidiana, pero también nos ofrecen información valiosa: nos muestran que algo no está funcionando para cada niño en ese momento.


Toda conducta cumple una función


✨ Lo más importante: cambiar la mirada

Cuando entendemos que la conducta es una forma de comunicación, dejamos de verla como “mala conducta” y comenzamos a verla como una oportunidad de enseñanza y acompañamiento.

Identificar la función de la conducta nos permite:


Acompañar la comunicación y las emociones

Es fundamental ayudar a nuestro niño a expresar lo que siente y lo que necesita, especialmente cuando el lenguaje verbal aún no está desarrollado o es limitado. Esto puede incluir:

Cuando brindamos a nuestros hijos estas herramientas de comunicación, muchas conductas disruptivas disminuyen, porque el niño ya no necesita “gritar con su conducta” lo que no puede decir con palabras.

🤍 Comprender, acompañar y enseñar siempre será más efectivo que castigar.

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