Y es importante recordar algo: no es “capricho”, mala conducta ni falta de interés en la higiene. 🌈 Por ejemplo mi hijo es una mision lavarle los dientes y no me escupia, hubo una mejoria en la parte de escupir despues de muchos aprendizaje y a su tiempo el ya me escpe el cepillado sigue siendo una mision pero poco a poco lo logran en otro post le hablar mas de este tema.
Su sistema sensorial percibe los sabores, olores, sonidos y texturas de una forma mucho más intensa. Para algunas personas, el sabor mentolado puede sentirse demasiado fuerte o incluso doloroso. La espuma puede generar incomodidad, ansiedad o ganas de vomitar, y ciertos olores pueden provocar un gran rechazo sensorial. Incluso la sensación de las cerdas del cepillo dentro de la boca puede resultar abrumadora.
🧠 Lo que para otros es una rutina simple, para ellos puede convertirse en una experiencia difícil y agotadora. ✨ ¿Qué puede ayudar?
• Usar pasta dental sin sabor o con sabores suaves como fresa, vainilla o neutro.
• Probar diferentes texturas y marcas hasta encontrar la más tolerable.
• Utilizar cepillos de cerdas blandas o cepillos eléctricos suaves si el niño los tolera mejor.
• Crear rutinas visuales con imágenes paso a paso para anticipar lo que ocurrirá.
• Permitir pausas cortas si aparece ansiedad o sobrecarga sensorial.
• Hacer desensibilización gradual: primero tocar el cepillo, luego acercarlo a la boca, después cepillar sin pasta y avanzar poco a poco.
• Incorporar canciones, temporizadores o juegos para reducir el estrés.
• Celebrar cada pequeño avance con refuerzo positivo y palabras de ánimo. 💙
💬 La meta no es la perfección inmediata, sino construir seguridad, confianza y tolerancia poco a poco.Con paciencia, empatía y apoyo adecuado, una rutina difícil puede transformarse en una experiencia más tranquila y llevadera. Porque cada pequeño logro merece ser reconocido y celebrado. 🌟

Deja una respuesta