Las rutinas les brindan seguridad, previsibilidad y tranquilidad. Durante meses han seguido horarios similares: despertarse a la misma hora, asistir a la escuela, ver a sus maestros, convivir con compañeros y realizar actividades estructuradas. Cuando de repente todo eso cambia, pueden aparecer emociones intensas que no siempre saben cómo expresar.
🌱 ¿Qué cambios pueden notar los padres?
Algunos niños pueden presentar:
🔹 Mayor irritabilidad o frustración.
🔹 Cambios en el sueño.
🔹 Más ansiedad o preocupación.
🔹 Conductas repetitivas más frecuentes.
🔹 Dificultad para regular sus emociones.
🔹 Tristeza por no ver a sus maestros o amigos.
🔹 Mayor dependencia de los padres para sentirse seguros.
Es importante recordar que estas reacciones no son “mal comportamiento”. Muchas veces son una forma de comunicar que están intentando adaptarse a una situación nueva.
💙 Si además habrá un cambio de escuela
Cuando las vacaciones coinciden con un cambio de escuela para el próximo año, el impacto emocional puede ser aún mayor. Nuestro hijo puede preguntarse:
✨ ¿Quién será mi maestra?
✨ ¿Cómo será mi nuevo salón?
✨ ¿Tendré amigos?
✨ ¿Dónde estarán mis cosas?
✨ ¿Y si no entiendo las nuevas reglas?
Aunque no siempre expresen estas preocupaciones con palabras, pueden mostrarlas mediante ansiedad, enojo, aislamiento o cambios en su comportamiento.
🧩 ¿Cómo podemos ayudarlos?
📅 1. Anticipar los cambios
Hablar sobre lo que ocurrirá antes de que suceda ayuda a reducir la incertidumbre.
Utiliza calendarios visuales, fotografías o dibujos para explicar cuándo terminan las clases, cuánto durarán las vacaciones y cuándo comenzará la nueva escuela.
🏫 2. Familiarizarlo con el nuevo entorno
Si es posible, visiten la escuela antes de iniciar clases.
Caminen por los pasillos, observen los salones, el patio y las áreas comunes. Mientras más conocido sea el entorno, menos ansiedad generará.
📖 3. Crear una historia social
Las historias sociales ayudan a explicar situaciones nuevas de manera sencilla y positiva.
Puedes incluir imágenes de la escuela, del uniforme, de los maestros o de las actividades que realizará.
⏰ 4. Mantener cierta estructura durante las vacaciones
No es necesario seguir el horario escolar exacto, pero conservar algunas rutinas ayuda mucho. Mantener horarios relativamente consistentes para dormir, comer y realizar actividades puede proporcionar estabilidad emocional.
💬 5. Validar sus emociones
Si tu hijo expresa miedo, tristeza o preocupación, evita minimizar lo que siente.
Frases como:
💙 “Entiendo que te sientas nervioso.”
💙 “Es normal sentir emociones cuando algo cambia.”
💙 “Estaremos contigo mientras aprendes esta nueva rutina.”
pueden ayudarle a sentirse comprendido y acompañado.
🎯 6. Practicar habilidades de regulación emocional
Durante las vacaciones pueden practicar estrategias como:
✔ Respiraciones profundas.
✔ Tiempo tranquilo en un espacio seguro.
✔ Uso de objetos sensoriales.
✔ Actividades que le ayuden a relajarse y organizarse emocionalmente.
🌟 Un recordatorio para las familias
Los cambios pueden ser difíciles, pero también pueden convertirse en oportunidades para desarrollar confianza, flexibilidad y nuevas habilidades.
Con preparación, apoyo y mucha comprensión, nuestros hijos pueden atravesar la transición de las vacaciones y de una nueva escuela de una manera más tranquila y segura.
Cada pequeño paso cuenta. A veces lo que para nosotros parece un cambio sencillo, para ellos representa un gran desafío. Nuestro acompañamiento, paciencia y empatía pueden marcar una enorme diferencia en cómo viven esta etapa. 💙

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