Ser mamá trae muchas preocupaciones, y cuando nadie parece entender el porqué de un problema, la angustia crece. A los 4 años mi hijo no lograba incorporarse solo desde estar boca arriba en el piso, algo que para otros niños es automático, y, como no hablaba para explicarlo, fue aún más difícil entender la razón. Al principio pensé que le daba miedo caerse de nuevo, porque se volteaba y se golpeaba con frecuencia, otras veces pensé que era solo un retraso motor.
Buscamos respuestas, preguntamos a especialistas, revisamos recursos en internet y probamos terapias. Algunas profesionales no daban con la solución, pero no me quedé de brazos cruzados, mi esposo y yo empezamos a trabajar con él en casa con constancia y cariño. Los resultados llegaron.
🛠️ Qué Hicimos (Pasos Prácticos Que Nos Funcionaron)
Estas fueron las estrategias concretas que incorporamos varias veces al día, y que, con paciencia, dieron resultado:
- Trabajo sobre superficies blandas: colocamos almohadas y una alfombra para crear un entorno seguro que invitara al movimiento sin miedo al golpe.
- Movimientos asistidos de manos: le ayudábamos a colocar las manos y a empujar con ellas, dándole apoyo físico y guía.
- Contar y acompañar: contando en voz alta hasta 5 o 10 mientras le dábamos la mano, le dimos ritmo y previsibilidad al movimiento.
- Giro lateral como primer paso: lo girábamos suavemente sobre un costado para que, desde ahí, fuera más fácil incorporarse; muchas veces levantarse desde el lateral resulta menos demandante que hacerlo desde boca arriba.
- Progresiones graduales: empezamos con almohadas y luego fuimos quitándolas poco a poco, aumentando la dificultad según su tolerancia.
- Repetición y breves sesiones: prácticas cortas varias veces al día en vez de sesiones largas, la constancia fue clave.
- Celebrar cada logro: aplaudir, sonreír, dar un abrazo, celebramos cualquier intento y cada avance, por pequeño que fuera.
💡 ¿Por Qué Funcionó?
- Le dimos seguridad (menos miedo a golpearse).
- Le dimos apoyo físico justo cuando lo necesitaba.
- Le dimos tiempo y repetición para que el patrón motor se aprendiera.
- Le dimos motivación emocional con celebraciones y presencia de sus padres.
📌 Consejos Prácticos Para Padres Que Enfrentan Algo Similar
- No esperes pasivamente: colabora con profesionales, pero comienza con ejercicios seguros en casa si te lo permiten.
- Consulta a un fisioterapeuta o terapeuta ocupacional para que evalúen postura, tono muscular y propongan ejercicios específicos.
- Registra los progresos (fotos, videos o una libreta), así verás avances concretos y podrás compartirlos con el equipo terapéutico.
- Respeta los tiempos del niño: si se cansa, reduce la duración, mejor hacer más intentos cortos.
- Evita la sobreprotección que impide practicar el movimiento, el apoyo es mejor que el rescate constante.
- Trabaja en equipo con la escuela: comparte ejercicios para que también los practiquen allí, si procede.
✨ Mensaje Final
Con paciencia, amor, constancia y práctica diaria, mi hijo empezó a incorporarse solo. Fue un camino de pequeños pasos y grandes celebraciones, cada intento fue una victoria. Si estás pasando por algo parecido, no te desanimes, tu presencia y tu trabajo diario pueden hacer una enorme diferencia. Y recuerda, buscar ayuda profesional y coordinar con terapeutas complementa y potencia el trabajo en casa.
Si te gustó este artículo, por favor, dale Me Gusta acá abajito ⬇️, y comparte para así llegar a otras familias, y poderle ofrecer nuestro apoyo. No olvides comentar cualquier duda que tengas, o también si quieres compartir tu opinión sobre el tema. Tus experiencias podrían ayudar a otras familias a resolver situaciones que resulten difíciles para ellas.
Si quieres unirte a nuestro grupo de Facebook, y compartir varias de tus experiencias, o preguntar alguna duda, aquí te dejo el enlace para que te unas.

Deja una respuesta