👍🏻Transformar El Miedo En Amor: Cómo El Autismo Nos Enseñó A Ver La Vida Diferente

Como nos costó aceptar el diagnóstico de nuestro hijo.

En mi publicación anterior les conté algunos de los signos que empecé a notar en mi hijo. Como mencioné, en ese momento yo no sabía casi nada sobre el autismo. Todo comenzó con pequeñas señales que me llamaban la atención, pero no entendía qué significaban.

Con el tiempo, muchas personas, en el parque, en lugares públicos, incluso conocidos, me hacían comentarios como “deberías chequear si tu hijo tiene autismo” o “seguro es autista”. Algunos incluso llegaron a decir cosas muy hirientes, como que era “bobo” o que “debería quedarse en casa” solo porque a veces gritaba o empujaba jugando. Esas palabras dolían, sobre todo porque nosotros estábamos aprendiendo cómo manejar esas conductas sin entender del todo qué pasaba.

Negación Y Primeros Pasos

Cuando el pediatra escuchó todos los comportamientos que yo describía, me recomendó iniciar terapias de lenguaje y terapia ocupacional, además de consultar con un neurólogo para descartar o confirmar un posible diagnóstico de autismo.

Aun así, tanto mi esposo como yo nos aferrábamos a la idea de que no era autismo. Pensábamos que, con el tiempo, nuestro hijo empezaría a hablar, a interactuar y que todo “se normalizaría”. Pero finalmente decidimos dar el paso y acudir al neurólogo, con la esperanza de obtener respuestas claras.

El Día De La Evaluación

Recuerdo ese día como si fuera ayer. Mientras sostenía a mi bebé de pocos meses, el neurólogo evaluaba a nuestro hijo mayor, que en ese momento tenía apenas 3 años. Durante la evaluación, el especialista observó que nuestro hijo no respondía a su nombre, evitaba el contacto visual y mostraba varios de los signos característicos del espectro autista.

Después de la observación, el neurólogo se sentó con nosotros y nos dijo con mucha calma:

“No sé si ya se los han mencionado, pero su hijo está dentro del espectro autista. Además, debido a esto, su hermano menor tiene una probabilidad más alta de también presentar rasgos dentro del espectro.”

Lo Que Sentimos Como Padres

Esa frase nos cambió la vida por completo. En ese momento sentimos miedo, confusión y tristeza. Era como si el suelo se moviera bajo nuestros pies. Uno nunca está preparado para recibir una noticia así, pero al mismo tiempo, fue el comienzo de un nuevo camino: el de entender, aceptar y aprender cómo acompañar a nuestro hijo de la mejor manera posible.

Empezamos a informarnos, a buscar apoyo, a seguir las terapias recomendadas y a aceptar que cada niño tiene su propio ritmo y forma de conectar con el mundo.

Lo Que Viene

En mi próximo blog compartiré cómo vivimos ese proceso después del diagnóstico: qué emociones experimentamos, qué decisiones tomamos y cómo empezamos a adaptarnos como familia. También hablaré sobre cómo identificar los signos del autismo desde antes del diagnóstico, basándome en nuestra experiencia.

Me encantaría leerlos: ¿cómo fue su proceso? ¿Qué sintieron al recibir el diagnóstico de su hijo o al sospechar que podía estar dentro del espectro? Sus historias pueden servir de guía y consuelo a muchas otras familias que están comenzando este camino. 💙

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