Dos Formas De TDAH, La Misma Necesidad De Comprensión

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad no se presenta igual en todas las personas. Existen diferentes formas de expresión, y entenderlas ayuda a evitar etiquetas injustas y a…

Cuando escuchamos TDAH , muchas personas imaginan inmediatamente a un niño que no puede quedarse quieto, que corre, interrumpe o parece tener demasiada energía. Pero la realidad es que el TDAH no siempre se ve así. El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad tiene diferentes presentaciones. No significa que existan tipos distintos de personas, sino que el mismo trastorno puede manifestarse de formas diferentes según el cerebro, la edad, el entorno y las demandas diarias. Comprender estas diferencias es clave para evitar juicios injustos y ofrecer apoyo adecuado.


TDAH Inatento

Este es el tipo menos visible y, por eso, muchas personas pasan años sin diagnóstico. A veces no hay conductas escandalosas, sino una lucha silenciosa interna.

¿Cómo se ve?

Algo importante:

Muchas personas con TDAH inatento no son descuidadas, sino que están constantemente intentando sostener la atención en un mundo que les exige más de lo que su cerebro puede regular. Suele confundirse con: flojo, desinteresado, soñador, despistado, no se esfuerza. Esto es especialmente común en niñas, adolescentes y adultos, porque suelen ser menos hiperactivos físicamente y más invisibles para los demás.


TDAH con Hiperactividad e Impulsividad

Este es el tipo más visible, sobre todo en la infancia, porque se nota desde afuera. Aquí la dificultad no solo está en la atención, sino también en el control del cuerpo, los impulsos y la necesidad constante de movimiento o estímulo.

¿Cómo se ve?

Algo importante:

No es que la persona “quiera portarse mal, sino que su cerebro tiene dificultad para frenar impulsos en el momento. Suele confundirse con: maleducado, problemático, inquieto, sin límites, no respeta normas entre muchas otras.


Algo esencial para recordar

Aunque se vean diferentes, ambos son TDAH. Ambos pueden tener dificultades para concentrarse, sentirse agotados y frustrados, tener problemas escolares o laborales, necesitan apoyo, no castigo, desarrollar ansiedad o baja autoestima si no se comprenden a tiempo. El TDAH no es falta de voluntad. Es una diferencia en la forma en que el cerebro regula:


Existe también el TDAH combinado

Es el más común. Incluye síntomas tanto de inatención como de hiperactividad/impulsividad.Una persona puede, distraerse fácilmente
y al mismo tiempo o ser impulsiva o inquieta


Un mensaje final

Detrás de cada niño o adulto con TDAH hay un esfuerzo enorme por adaptarse. No necesitan que les digan: ponte las pilas, si quisieras podrías o eres flojo. Necesitan tener comprensión, estrategias, acompañamiento, ajustes en el entorno y apoyo emocional. Porque el TDAH no define a la persona, pero sí influye en cómo vive el mundo.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *