Están mostrando, en tiempo real, que todavía están aprendiendo habilidades fundamentales para la vida como, esperar turnos y comprender el tiempo del otro, usar el lenguaje para expresar deseos y necesidades, tolerar la frustración cuando algo no sale como esperan, negociar, ceder, acordar y convivir. Todo eso se aprende, y se aprende en la experiencia, no en el silencio ni en la prohibición.
Por eso, la intervención adulta no debería ser quitar el objeto y decir:
“Ya está, se terminó el problema”. Esa intervención calma el momento, sí…
pero no enseña cómo manejar una situación similar la próxima vez.Es decir mejor en 2 minutos se acabo el juguete o por advertenciass. Educar es animarse a quedarse en el conflicto y acompañarlo.
¿Cómo se enseña a lidiar ?
Nombrar lo que sienten
Poner palabras donde hay emoción ayuda a regular.
“Veo que estás enojado porque lo querías.”
“Entiendo que tú también lo estabas usando.”
Ya el niño no solo se siente visto, también aprende a reconocer sus propias emociones.
Proponiendo acuerdos posibles y concretos
No resolvemos por ellos, pensamos con ellos.
“¿Qué podemos hacer?”
“¿Esperamos turnos?”
“¿Lo intercambiamos?”
“¿Ponemos una alarma ?”
Aquí se entrena la toma de decisiones, la empatía y la flexibilidad.
Reparar y volver al juego
Porque el objetivo no es castigar ni prolongar el conflicto,
sino reparar y seguir.
“Bien, ya se pusieron de acuerdo … ahora a seguirjugando.”
El juego continúa, pero el aprendizaje también.
Algo similar ocurre con el error.
Muchas veces el error nos desespera.
Queremos corregir rápido, mostrar “la forma correcta”, evitar que se equivoquen.
Sin embargo el error es una ventana al pensamiento del niño. Cuando el niño se equivoca, nos está diciendo:
✅ qué entendió de la consigna
✅ qué estrategia eligió
✅ cómo está razonando
✅ qué necesita para avanzar un poco más
El error no es falta de capacidad,
es parte del proceso de aprender.
👩🏫 Por eso, en lugar de cortar con un no, así no a nuestros hijos , podemos transformar ese momento en una oportunidad en ayudar con su lenguaje
Simpre validar el esfuerzo
“Muy bien, veo que lo estas intentando .”
Darle otra ayuda como
Podemos tratar asi o de esta forma .
Intentar otra vez si el quiere
¿Quieres volver a probar?
Así enseñamos algo mucho más importante que la respuesta correcta:
enseñamos confianza, persistencia y pensamiento flexible.
La meta no es que el niño no se equivoque.
La meta es que aprenda a pensar, a ajustar, a equivocarse sin miedo y a seguir.
Y la meta tampoco es que no discutan.
Es que aprendan a resolver conflictos sin gritar, sin pegar y sin lastimar.
Hay que ir a pasos para enseñar. Es entender que cada conflicto y cada error
son oportunidades para enseñar habilidades que durarán toda la vida. 💛

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