Cuando escuchamos TDAH , muchas personas imaginan inmediatamente a un niño que no puede quedarse quieto, que corre, interrumpe o parece tener demasiada energía. Pero la realidad es que el TDAH no siempre se ve así. El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad tiene diferentes presentaciones. No significa que existan tipos distintos de personas, sino que el mismo trastorno puede manifestarse de formas diferentes según el cerebro, la edad, el entorno y las demandas diarias. Comprender estas diferencias es clave para evitar juicios injustos y ofrecer apoyo adecuado.
TDAH Inatento
Este es el tipo menos visible y, por eso, muchas personas pasan años sin diagnóstico. A veces no hay conductas escandalosas, sino una lucha silenciosa interna.
¿Cómo se ve?
- Parece distraído o en su mundo
- Se pierde fácilmente en pensamientos
- Le cuesta sostener la atención, especialmente en tareas largas o repetitivas
- Puede leer una página completa y no recordar lo que leyó
- Se le olvidan cosas con frecuencia: materiales, fechas, tareas, instrucciones
- Tiene dificultad para organizarse y priorizar
- Empieza actividades con motivación, pero se bloquea al terminarlas
- Puede parecer lento o desconectado, cuando en realidad está saturado mentalmente
- Se agota con facilidad porque concentrarse le requiere un esfuerzo enorme
Algo importante:
Muchas personas con TDAH inatento no son descuidadas, sino que están constantemente intentando sostener la atención en un mundo que les exige más de lo que su cerebro puede regular. Suele confundirse con: flojo, desinteresado, soñador, despistado, no se esfuerza. Esto es especialmente común en niñas, adolescentes y adultos, porque suelen ser menos hiperactivos físicamente y más invisibles para los demás.
TDAH con Hiperactividad e Impulsividad
Este es el tipo más visible, sobre todo en la infancia, porque se nota desde afuera. Aquí la dificultad no solo está en la atención, sino también en el control del cuerpo, los impulsos y la necesidad constante de movimiento o estímulo.
¿Cómo se ve?
- Tiene mucha energía física
- Se mueve constantemente: manos, pies, cuerpo
- Se levanta de la silla aunque debería quedarse sentado
- Habla mucho o demasiado rápido
- Interrumpe conversaciones o responde antes de tiempo
- Le cuesta esperar turnos
- Actúa sin pensar, incluso cuando después se arrepiente
- Busca estímulos externos: ruido, juegos, movimiento, acción
- Puede parecer inquieto, explosivo o emocionalmente intenso
Algo importante:
No es que la persona “quiera portarse mal, sino que su cerebro tiene dificultad para frenar impulsos en el momento. Suele confundirse con: maleducado, problemático, inquieto, sin límites, no respeta normas entre muchas otras.
Algo esencial para recordar
Aunque se vean diferentes, ambos son TDAH. Ambos pueden tener dificultades para concentrarse, sentirse agotados y frustrados, tener problemas escolares o laborales, necesitan apoyo, no castigo, desarrollar ansiedad o baja autoestima si no se comprenden a tiempo. El TDAH no es falta de voluntad. Es una diferencia en la forma en que el cerebro regula:
- la atención
- la impulsividad
- la motivación
- el control emocional
- la organización
Existe también el TDAH combinado
Es el más común. Incluye síntomas tanto de inatención como de hiperactividad/impulsividad.Una persona puede, distraerse fácilmente
y al mismo tiempo o ser impulsiva o inquieta
Un mensaje final
Detrás de cada niño o adulto con TDAH hay un esfuerzo enorme por adaptarse. No necesitan que les digan: ponte las pilas, si quisieras podrías o eres flojo. Necesitan tener comprensión, estrategias, acompañamiento, ajustes en el entorno y apoyo emocional. Porque el TDAH no define a la persona, pero sí influye en cómo vive el mundo.

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