¿Por qué Mi Hijo Come Tan Poco O Nunca Se Llena?

La alimentación en el autismo no se explica desde la voluntad o los límites, sino desde el cuerpo, los sentidos y el cerebro.

Mi hijo casi no come nada, y de lo poco que come, es un trabajo que en otros lados no me come casi nada si no es en la casa. Pero ¿Por qué mi hijo parece no come casi nada y otros comen de todo? Esta es una de las preguntas más frecuentes entre las familias de niños dentro del espectro autista. Y la respuesta no está en la obediencia, los límites o la voluntad, sino en algo mucho más profundo: cómo su cerebro interpreta el cuerpo y el entorno. La alimentación, para muchos niños autistas, no es un acto automático. Es una experiencia compleja donde intervienen los sentidos, la regulación emocional, la ansiedad y la interocepción.


La comida no se vive igual en todos los cerebros

Las escuelas, las familias y la sociedad suelen esperar que todos los niños:

Pero cada niño no funciona bajo esas reglas. Para algunos niños, la mesa puede ser un lugar de disfrute. Para otros, puede convertirse en una experiencia estresante, confusa o incluso dolorosa. Desde que dejen de comer en un lugar que comian por problemas sensoriales hasta ansiedad o estres. Como mi hijo en la escuela que en otro blog le hablare del tema. Por eso es tan común ver dos extremos dentro del espectro niños que comen muy poco y niños que comen en exceso.


Cuando comen MUY POCO

(Selectividad alimentaria y alta sensibilidad)

Como para mi hijo y de seguro muchos niños autistas, comer no es solo probar un alimento. Es enfrentarse a un cúmulo de estímulos sensoriales al mismo tiempo.

Hipersensibilidad sensorial

Desde una textura blanda puede sentirse viscosa, un alimento crujiente puede resultar demasiado fuerte y un olor imperceptible para otros puede ser invasivo. El cuerpo reacciona con rechazo, náuseas o angustia. O hasta ruidos puede ocasionar que nuestros hijos encuentren dificil comer.

Ellos buscan seguridad
Cuando un niño acepta solo ciertos alimentos, no está siendo terco:
está eligiendo aquello que su sistema nervioso reconoce como predecible y seguro. Un cambio mínimo en la forma de la pasta, la temperatura del plato, la marca del yogur puede activar la alarma interna de cada uno de nuestros hijos. Ellos interpreta lo nuevo a algo que le das miedo y algunos niños no identifican claramente la señal corporal de hambre. Pueden pasar horas sin comer y recién darse cuenta cuando ya están irritables o desregulados. O solo por no sentirse seguros sensorialmente no comer nada aunque tengan hambre. Eso es de mucha preocupacion para cada uno de nosotros como padres. El riesgo de presionar, castigar o negociar suele aumentar la ansiedad y reforzar el rechazo, asociando la comida con miedo y conflicto a que algo no esta bien.


Cuando comen MUCHO

(Búsqueda sensorial y dificultad para sentir saciedad)

En el otro extremo, que no es mi caso , encontramos niños que parecen no detenerse al comer.

Hiposensibilidad interoceptiva
La señal de estar lleno llega débil o no llega. El estómago puede estar lleno, pero el no lo registra como tal.

Comer como autorregulación
Alimentos crujientes, salados o intensos ofrecen una estimulación que ayuda a organizar el sistema nervioso. Comer calma, regula y brinda alivio. Esto es muy preferible para muchos niños porque la textura y lo crujiente suele llamar mucho la atencion, y causa ruidos el que los debe distraer del ruido a su alrededor. Aveces bueno optar por audifonos de cancelacion de ruido. Para haber si asi se pueden ayudar a regular .

Repetir la acción de comer puede convertirse en una estrategia para sentirse seguro frente a la incertidumbre en varios casos , porque hay otros como mencione anteriormente que no pueden comen aun teniendo hambre , el cansancio . No es falta de control, no es comer o no comer por ansiedad, sino una dificultad real para percibir los límites del propio cuerpo.


La capacidad de percibir señales internas como:

En muchos niños autistas, esta percepción está alterada. No sienten el cuerpo como lo sentimos los neurotípicos, y eso impacta directamente en su relación con la comida.


¿Cómo acompañar desde el respeto?

Aceptar el punto de partida
Trabajar desde lo que el niño sí come, sin juicios ni comparaciones.

Exposición gradual y sin presión
Ver, oler, tocar o jugar con los alimentos también es parte del proceso.

Crear o buscar entornos calmados
Menos ruido, menos pantallas, menos exigencia. Un ambiente tranquilo facilita que el cuerpo pueda escucharse. Y no todos pueden comer en un lugar lleno de ruidos y sensorialmente.

Rutinas predecibles
Saber cuándo y dónde se come reduce la ansiedad y mejora la disposición.

Buscar apoyo profesional
Un terapeuta ocupacional o de tus doctores especializado en integración sensorial puede ayudar a:


Cambiar la mirada lo cambia todo

Cuando entendemos que la alimentación en el autismo no es un problema de conducta, sino de procesamiento sensorial y corporal, dejamos de luchar contra el niño… y empezamos a acompañarlo. La mesa puede dejar de ser un campo de batalla y transformarse, poco a poco, en un espacio de vínculo, seguridad y aprendizaje. Porque alimentar no es solo dar comida, es ofrecer comprensión, paciencia y amor.

Estos enlances estan sacados de Amazon, y me han funcionado con mi hijo.

 Auriculares con cancelación de ruido para niños, protección auditiva SNR 26dB para autismo, orejeras sensoriales a prueba de sonido para audición, conciertos.

https://a.co/d/atq3MY9

Protectores de oídos para niños, auriculares con cancelación de ruido para autismo, niños pequeños, niños, color naranja.

https://a.co/d/2l0DVhx

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *