¿Juegas conmigo? el lenguaje del amor en la infancia de mi hijo

Cuando mi hijo con autismo me dice ¿Juegas conmigo? No es solo una pregunta. Es una puerta abierta al vínculo.

Cuando mi hijo me dice ¿juegas conmigo?,no está buscando entretenimiento ni un juguete nuevo. Está buscando conexión, está pidiendo presencia emocional. Esta pidiendo estar contigo , pasar tiempo.Para un niño, jugar con mamá o papá es una forma de decir: te necesito cerca, quiero sentirme importante para ti, quiero compartir mi mundo contigo.

¿Por qué mi hijo quiere jugar conmigo una y otra vez?

Porque tú eres su lugar seguro. El adulto con quien puede ser él mismo sin miedo, sin exigencias, sin juicios.

En el juego conmigo, mi hijo:
• Se siente visto y reconocido
• Refuerza la seguridad emocional
• Confirma que es amado incluso cuando no hace nada nuevo, solo ver la felicidad con juegas con ellos
• Aprende que su presencia es suficiente .Para un niño, el amor no se mide en palabras,
se mide en tiempo compartido.

Lo que realmente me está diciendo cuando te pide jugar

Aunque no lo verbalice así, su mensaje interno puede ser:
• “Quiero tu atención plena, no solo que estés cerca”
• “Quiero que mi mundo también sea importante para ti”
• “Contigo me siento en calma”
• “Necesito reconectar contigo”

Muchas veces esta petición aparece:
• Después de un día largo
• Tras separaciones (escuela, trabajo)
• Cuando hay cambios, cansancio o estrés
• Cuando siente que compite con pantallas o responsabilidades

El juego es su forma más honesta de pedir amor.

El juego es el lenguaje emocional de la infancia

Los niños juegan para:
• Procesar lo que viven
• Expresar emociones que no saben nombrar
• Sanar pequeñas frustraciones
• Sentirse acompañados

Cuando un adulto se suma al juego:
no dirige, no corrige, no enseña…
acompaña. Esta ahi para el, sintiendose amado y observado, especial. Y en ese acompañamiento, el niño aprende:
• A regular sus emociones
• A confiar
• A vincularse de manera segura

El juego construye más de lo que imaginas

Jugar conmigo :
• Fortalece el apego seguro
• Reduce berrinches y conductas desafiantes
• Mejora la comunicación verbal y no verbal
• Aumenta la autoestima
• Desarrolla habilidades sociales y emocionales

Pero, sobre todo, deja una huella profunda:
Soy importante para quien amo y quien me ama

No siempre tengo tiempo para jugar

Y eso es real. Ser adulto también implica cansancio, obligaciones y límites. No se trata de estar disponible todo el día, sino de ofrecer momentos auténticos , divertidos con amor de 10–15 minutos de juego consciente sin celular, sin multitareas, sin prisas pueden llenar el tanque emocional de tu hijo mucho más que horas de presencia ausente. Incluso puedes decir:
“Ahora no puedo, pero después de cenar jugamos 10 minutos contigo.”
Cumplir esa promesa construye confianza.

Recuerda esto

Un día tu hijo dejará de pedirte jugar. Pero hoy, mientras lo hace, te está regalando una oportunidad única de construir recuerdos, seguridad y amor. Porque para un niño,jugar contigo no es un juego… es sentirse profundamente amado 💛

Como padres amamos con estos gestos de nuestros hijos nos pidan jugar, pintar , saltar , correr, ya que es su manera de demostrar su amor y su manera de expresarse. Me llena de emocion siempre que lo pide a su manera y ver su carita de felicidad. Eso nos mejora el dia y da felicidad a todos .

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *