La Diferencia Entre Un Berrinche Y Una Crisis Sensorial

Está haciendo un berrinche o podría ser una crisis sensorial. Aprender a diferenciarlas puede cambiar por completo la forma en que ayudamos a un niño.

Muchas veces vemos a un niño portándose mal en público y el juicio aparece de inmediato. Pero cuando hablamos de niños neurodivergentes (autismo, TDAH, entre otros), lo que parece un berrinche no siempre lo es. En muchos casos, se trata de una crisis sensorial, y la diferencia es clave para saber cómo responder. 👇


🔹 ¿Qué es un berrinche?

Propósito:
Es un comportamiento con una intención clara: obtener algo (un juguete, atención) o evitar algo (una tarea, un límite).

Control:
El niño conserva cierto control. Puede detener la conducta si consigue lo que quiere o si cambia el entorno.

Después:
Una vez resuelta la situación, el niño suele volver rápidamente a la calma y continuar como si nada.


¿Qué es una crisis sensorial (meltdown)?

Causa:
Es una pérdida total de control causada por una sobrecarga sensorial o emocional: ruido excesivo, luces fuertes, demasiada gente, cambios inesperados o ansiedad acumulada.
👉 No es manipulación.

Control:
El niño NO tiene control en ese momento. Su cerebro está desbordado y reacciona como si estuviera en peligro. Puede llorar intensamente, gritar, intentar huir o incluso autolesionarse.

Después:
Tras la crisis, suele quedar agotado, confundido y, a veces, avergonzado. Necesita tiempo y apoyo para recuperarse. No existe un “apagado” inmediato.

✨ La diferencia está en la INTENCIÓN y en el CONTROL.


💙 ¿Cómo podemos ayudar durante una crisis sensorial?

✔️ Mantén la calma
Tu serenidad es su ancla.

✔️ Busca un lugar seguro
Aléjalo del entorno que lo está sobrecargando.

✔️ Reduce los estímulos
Menos ruido, menos luz, menos contacto físico (si no lo tolera).

✔️ No razones ni castigues
En ese momento, el cerebro no puede procesar lógica ni lecciones.

✔️ Ofrece apoyo después
Un abrazo (si lo permite), agua, un objeto de confort o simplemente tu presencia.


Cuando veamos a un niño pasándolo mal, cambiemos la pregunta:
¿Qué le está pasando? , en lugar de, ¿qué está haciendo mal?

La empatía y el conocimiento siempre marcan la diferencia. ❤️

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