A veces vemos a un niño caminando tranquilo y pensamos: “No parece autista”. Lo que no vemos es todo el trabajo invisible que hay detrás, el esfuerzo por encajar, la saturación sensorial, el camuflaje social, el bloqueo emocional o las estrategias que usa para seguir adelante.
El autismo no siempre se nota. Pero siempre se siente. Y por eso merece empatía, paciencia y respeto.
🔍 ¿Qué Hay Detrás De Lo “Visible”?
- Saturación sensorial: un estímulo que para nosotros pasa desapercibido, un zumbido, una luz, el roce de la ropa, puede ser para ellos una avalancha que consume energía.
- Camuflaje o masking: imitan gestos, siglas sociales o expresiones para pasar desapercibidos. Eso agota y, al final del día, necesitan recuperarse.
- Bloqueos emocionales o shutdowns: ante tanta sobrecarga pueden desconectarse, quedarse inmóviles o perder la capacidad de responder.
- Esfuerzo constante: socializar, sostener una conversación o predecir lo que viene puede ser una tarea que exige concentración y recursos que no se ven.
😊 ¿Y Por Qué Se Ríen “Sin Motivo”?
Si alguna vez te ha sorprendido que un niño se ría a carcajadas en silencio, sin chiste aparente, recuerda esto, muchas personas autistas piensan en imágenes. Un recuerdo, una imagen mental divertida o una sensación que reviven internamente puede provocar una risa espontánea. Para ellos, esa escena está ocurriendo en presente, para nosotros parece fuera de contexto.
No es que no controlen la risa, es otra forma de procesar el mundo, más visual, más intensa y a veces desconectada del momento social.
✅ Cómo Responder (Haz Y No-Hacer)
Haz:
- Mantén la calma y la neutralidad.
- Mira con curiosidad y respeto, sin exigir explicaciones.
- Usa frases sencillas si quieres acompañar: “¿Estás bien?” o “Estoy aquí si quieres”.
- Dale espacio si lo necesita, a veces el silencio es su forma de recuperarse.
- Pregunta a la familia o a la persona adulta por sus señales y apoyos que funcionan.
No hagas:
- No juzgues ni etiquetes (“eso es raro”, “eso no corresponde”).
- No obligues a explicar la emoción en ese momento.
- No minimices lo invisible con frases como “pero si está bien”.
- No confundas risa inesperada con falta de respeto o provocación.
💡 Pequeños Cambios Que Ayudan
- Ofrece espacios tranquilos de descanso en eventos o aulas.
- Reduce elementos sensoriales (luces intensas, música alta) cuando sea posible.
- Usa apoyos visuales y avisos antes de los cambios de actividad.
- Enseña a niños y adultos sobre la diversidad en las formas de sentir y expresar.
🌱 Mensaje Final
El autismo a menudo es silencioso a la vista pero ruidoso por dentro. Si aprendemos a ver lo invisible, cambiamos la forma en que acompañamos, menos juicio, más comprensión.
La próxima vez que veas una risa inesperada o comportamiento fuera de contexto, recuerda, quizá allí hay una imagen, un recuerdo o una emoción intensa. Escuchar con los ojos y el corazón es un buen comienzo.
¿Te ha pasado algo así? Comparte tu experiencia o pregunta abajo, tu historia puede ayudar a que más personas entiendan. 💬💙

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